Microsoft ha decidido trazar su propio camino en el desarrollo de inteligencia artificial avanzada, enfocándose en la creación de un equipo llamado MAI Superintelligence Team, liderado por Mustafa Suleyman, cofundador de DeepMind. El objetivo es desarrollar una superinteligencia humanista, que no solo iguale sino que supere las capacidades humanas en múltiples disciplinas. La empresa ya no se limita a los acuerdos anteriores con OpenAI y busca ir más allá de modelos como ChatGPT. La superinteligencia apunta a modelos capaces de hacer ciencia, formular hipótesis y colaborar con expertos humanos. Microsoft hará inversiones significativas para escalar sus nuevos modelos, con un enfoque en la responsabilidad y la ética. El equipo MAI busca crear modelos que actúen como compañeros personales de inteligencia, colaborativos y seguros. La decisión de Microsoft marca un punto de inflexión en la carrera de la IA, con un foco en la intención y no solo en la potencia.