Microsoft ha activado sin permiso la función de Inteligencia Artificial (IA) llamada Gaming Copilot en Windows 11, lo que ha generado polémica en la comunidad de jugadores. Esta función recopila información de los juegos y la envía a los servidores de Microsoft sin consentimiento previo. Un usuario con el alias RedbullCola detectó que la aplicación estaba transfiriendo datos a Microsoft mientras jugaba un título protegido por un acuerdo de confidencialidad. La función de Gaming Copilot puede captar material protegido por derechos de autor o información confidencial de títulos en desarrollo. En la Unión Europea, el Reglamento General de Protección de Datos exige consentimiento explícito para cualquier uso de datos personales con fines de entrenamiento de modelos. Microsoft ha emitido un comunicado oficial en el que confirma que Gaming Copilot utiliza capturas de pantalla para comprender mejor lo que sucede en el juego, pero no aclara si estas capturas se envían a sus servidores. La comunidad de jugadores está preocupada por la falta de transparencia y la activación automática de funciones de recopilación de datos.