Conectar el móvil a Android Auto puede ser incómodo debido al calor generado por la batería y el procesador. La conexión por cable puede empeorar la situación, por lo que optar por la conexión inalámbrica puede ser una solución. Esto permite evitar que el teléfono se cargue mientras está en uso y reduce el calor generado. Además, quitar la funda del móvil también puede ayudar a disipar el calor. En viajes largos o días extremos, reducir la actividad del dispositivo, como prescindir de música en streaming o desactivar notificaciones, también puede ser útil. Si el calor es excesivo, el móvil puede sobrecalentarse y apagarse automáticamente. En estos casos, dar un respiro al dispositivo y apagar Android Auto durante un rato puede ser la única solución. La conexión inalámbrica, la ubicación del teléfono en un lugar fresco y la reducción de la actividad son clave para evitar que el móvil se caliente.