El autor del artículo utiliza un Mac mini M4 con dos puertos USB-C, pero necesita adaptadores para conectar sus periféricos que utilizan el conector USB-A. A pesar de las ventajas del conector USB-C, como su reversibilidad y capacidad para combinar transferencia de datos y señal de vídeo, el conector USB-A sigue siendo utilizado por muchos fabricantes de periféricos. La Unión Europea ha elegido el conector USB-C como estándar para dispositivos móviles, pero el mercado de periféricos sigue utilizando el conector USB-A. El autor critica a los fabricantes de portátiles que no incluyen puertos USB-A en sus equipos, como HP, Lenovo y Dell, y destaca que incluso Apple, que ha sido defensora del conector USB-C, ha incluido puertos USB-A en algunos de sus modelos, como el Mac Studio. El precio de un adaptador de USB-C a USB-A es de 25 euros. El autor concluye que, aunque los adaptadores y dongles pueden solventar el problema, sería deseable que los fabricantes de portátiles incluyeran puertos USB-A en sus equipos.