La empresa pública Ruter, responsable del transporte en el área metropolitana de Oslo, realizó pruebas técnicas sobre sus autobuses eléctricos 'made in China' y descubrió que los vehículos podían ser controlados en remoto por el fabricante. El descubrimiento llevó a la empresa a alertar al gobierno noruego y reabrir un debate sobre la dependencia tecnológica respecto a otros países y su impacto en la seguridad nacional. Los autobuses Yutong, fabricados por el gigante chino Yutong, mantenían un canal activo de comunicación con el fabricante, lo que permitía realizar actualizaciones remotas de software, operaciones de diagnóstico y gestión del sistema de batería y energía. Ruter tiene más de 300 autobuses eléctricos de origen chino operando en Oslo y sus alrededores. La empresa está implementando medidas preventivas, como retirar las tarjetas SIM que permiten la conexión a internet de los autobuses, y exigiendo mayor transparencia y estándares de ciberseguridad en los futuros contratos con proveedores. El director ejecutivo de Ruter, Bernt Reitan Jenssen, reconoció que el nivel de sofisticación tecnológica de los sistemas conectados supera la capacidad de gestión de una empresa de transporte regional.