Matt Deitke, un joven investigador de 24 años, recibió una oferta de Mark Zuckerberg para unirse a Meta con un paquete de compensación de 125 millones de dólares en cuatro años, pero rechazó la oferta. Luego, Zuckerberg se reunió personalmente con él y le ofreció 250 millones de dólares por cuatro años, lo que Deitke aceptó. Esta historia es un ejemplo de la guerra de talento en Silicon Valley, donde los investigadores de IA son cortejados con sueldos de nueve cifras. Las empresas como Meta, OpenAI y Google no tienen topes salariales, lo que ha llevado a una mercantilización del talento. Los investigadores han creado grupos privados en Slack y Discord para compartir información y trazar estrategias de negociación. La escasez de talento en IA es el motor que mueve esta tendencia, y las empresas están dispuestas a pagar lo que sea necesario para no quedarse atrás en la revolución tecnológica. La lista de talentos de Zuckerberg, conocida como 'La Lista', incluye a los nombres de las mentes más brillantes en IA, y se requiere un doctorado, experiencia en un laboratorio de primer nivel y contribuciones significativas a la investigación para entrar en ella.