El gobierno del Reino Unido ha decidido dejar de exigir a Apple que habilitara un acceso excepcional y secreto a los datos cifrados de todos los usuarios de iCloud. La noticia de la rectificación la ha hecho pública la directora de Inteligencia Nacional de EE. UU., Tulsi Gabbard, en un mensaje en X, tras meses de conversaciones con Londres. La decisión llega después de una polémica que empezó con una orden secreta amparada en la Investigatory Powers Act (IPA) británica y que llevó a Apple a retirar en el país su opción de cifrado extremo a extremo para copias en iCloud. La posición histórica de Apple es que no ha construido ni construirá una puerta trasera o «llave maestra» para sus productos. La controversia había dado comienzo cuando el Reino Unido emitió en enero una orden secreta para que Apple implementase un acceso excepcional a datos cifrados en iCloud a nivel global. Apple respondió retirando ADP para nuevos usuarios en el Reino Unido y recurriendo la orden ante los tribunales; en abril se determinó que el caso pudiera celebrarse en público. El asunto generó críticas de los políticos norteamericanos por el riesgo de crear una debilidad explotable por ciberdelincuentes o regímenes autoritarios. La renuncia no ha venido acompañada de comentarios ni de Apple ni del Ministerio del Interior británico. El anuncio ha coincidido con un viaje del primer ministro Keir Starmer a Washington, junto a otros líderes europeos, para abordar también la guerra en Ucrania.