La integración de la IA en los sistemas de filtrado automático ATS de candidatos ha tenido un impacto significativo en los procesos de selección de personal. Aunque se pensaba que la IA agilizaría el cribado y la selección de los mejores candidatos, en realidad ha derivado en el colapso del proceso. Según el periodista Tim Rogers, el sistema de contratación 'está roto'. Los sistemas ATS filtran y descartan cientos de currículos con reglas estrictas, lo que hace que muchos candidatos nunca lleguen a ser revisados por una persona real. El 80% de las empresas utilizan algún sistema de IA en sus procesos de reclutamiento, lo que ha llevado a la saturación de solicitudes y el efecto contrario al esperado. El tiempo medio para recibir la primera oferta ha aumentado en un 22% en apenas tres meses, pasando de 56 días a 68,5 días. Las principales plataformas de empleo, como LinkedIn o Indeed, concentran alrededor del 80% de las candidaturas, pero la tasa de respuesta es solo del 3,3%. La IA también se utiliza para optimizar las solicitudes, lo que ha llevado a una avalancha de solicitudes generadas por máquinas. La entrevista cara a cara sigue siendo la vía más eficaz para lograr una entrevista, y empresas como Google y Amazon ya están exigiendo entrevistas cara a cara para evitar que la IA distorsione las capacidades reales de los candidatos.