Las teclas F del teclado, que van del F1 al F12, tienen una historia que se remonta a las décadas de 1960 y 1970, cuando los ordenadores no tenían interfaces gráficas y se interactuaba a través de comandos de terminal. En ese entonces, no había ratones y todo se hacía a través del teclado. Las teclas de función se crearon para que los usuarios enviaran instrucciones rápidamente a los programas. Cada programa podía asignarles la función que considerara útil. El estándar de 12 teclas de función se estableció con el teclado Model M de IBM en 1981. En la actualidad, las teclas de función tienen usos estandarizados, como abrir el menú de ayuda, renombrar archivos, refrescar la página, entre otros. Se pueden reasignar con el 'Keyboard Manager' de Microsoft. Los programas de Microsoft Office y los navegadores utilizan estas teclas para funciones específicas. La tecla F1 abre el menú de ayuda, F2 renombra archivos, F3 abre la función de búsqueda, F4 coloca el cursor en la barra de direcciones, F5 refresca la página, F6 coloca el cursor en la barra de direcciones del navegador, F7 invoca la revisión ortográfica, F8 tiene poco uso actual, F9 actualiza los campos del documento en Word, F10 activa la barra de menús, F11 activa o desactiva el modo de pantalla completa y F12 abre las herramientas para desarrolladores. Raymond Chen, un desarrollador de Microsoft, reveló que MS-DOS podía tener gráficos, pero se optó por un fondo negro. Xerox fue pionera en los atajos de teclado en los años 70.