La gama RTX 50 SUPER de NVIDIA podría haber sido cancelada debido a la escasez crítica de memoria GDDR7 de 3 GB. Una fuente cercana a la cadena de suministro apunta a que la compañía habría paralizado toda la línea RTX 50 SUPER debido a la imposibilidad de abastecer esta configuración de memoria. Los chips de 3 GB GDDR7 son escasos y difíciles de fabricar, y sus márgenes apenas justifican destinarlos a tarjetas de consumo. La cancelación de la gama SUPER no sería tanto un fracaso técnico como una decisión de negocio en un contexto de escasez generalizada. Los modelos actuales, desde la RTX 5060 hasta la RTX 5090, podrían experimentar subidas de precio ante el encarecimiento de los chips de 2 GB GDDR7. La falta de menciones oficiales y el silencio absoluto durante los últimos meses apuntan a una estrategia de repliegue temporal hasta que el suministro se estabilice. Las RTX 50 SUPER penden de un hilo mínimo y muy fino de esperanza, porque salvo que NVIDIA y Samsung encuentren una solución para los módulos GDDR7 de 3 GB con mayor producción, sostenida y a precios competitivos, nunca saldrán al mercado mientras las condiciones actuales se mantengan. El rumor cobra fuerza al conocer el destino de las memorias GDDR7 disponibles, que se estarían reservando para productos de alto margen de beneficios en cuanto a tarjetas gráficas, como las RTX 5090 para portátiles y las RTX PRO 6000.