El iPhone 17 Pro vuelve a utilizar aluminio en su diseño, lo que supone un cambio significativo respecto a los modelos anteriores que utilizaban titanio. La razón detrás de este cambio se debe a la conductividad térmica del aluminio, que es mucho mayor que la del titanio. Según una comparativa térmica, el iPhone 16 Pro alcanzaba los 43 °C, mientras que el iPhone 17 Pro se mantiene en unos 35 °C. El aluminio es un conductor térmico excepcional que permite disipar el calor de forma rápida y uniforme. La cámara de vapor también juega un papel importante en la disipación de calor. El iPhone 17 estándar, que no tiene cámara de vapor, se mantiene a una temperatura similar al iPhone 17 Pro, lo que demuestra que el aluminio es el factor clave. La conductividad térmica del aluminio es de ~130-190 W/m·K, mientras que la del titanio es de ~7 W/m·K. El cambio de material es el resultado de un proceso de desarrollo que ha llevado años y ha permitido a Apple crear un diseño más eficiente en términos de disipación de calor.