En YouTube, ha surgido un fenómeno llamado 'Historia aburrida' donde canales generan vídeos automatizados con inteligencia artificial (IA) sobre curiosidades históricas. Estos vídeos, con narraciones monótonas y voces sintéticas, pueden superar las tres horas de duración y abordan temas diseñados para captar clics. El algoritmo de YouTube prioriza la duración, frecuencia de publicación y capacidad de retención, lo que beneficia a estos canales que producen contenido a gran escala y se retroalimentan entre sí. Pete Kelly, del canal History Time, dedica medio año a investigar un solo vídeo, mientras que un canal de 'historia aburrida' puede subir una producción de cinco horas cada día. Esto ha llevado a una competencia desleal y a la alteración de la historia, deformando el conocimiento histórico de los usuarios con relatos simplificados y falsos. Algunos creadores migran a otros formatos para evitar la saturación, mientras que otros intentan contrarrestar la avalancha con transparencia y fuentes citadas.