NVIDIA ha invertido 1.000 millones de dólares en Nokia, adquiriendo un 2,9% de la compañía finlandesa. El objetivo es convertir las antenas de telefonía en minicentros de datos para IA, permitiendo el procesamiento en tiempo real y reduciendo la latencia. La idea es que cada estación base se convierta en un nodo de computación con capacidad para ejecutar operaciones de IA. NVIDIA aportará chips y software especializado, mientras Nokia adaptará sus equipos 5G y 6G para integrar esa capacidad de computación. Las primeras pruebas comerciales comenzarán en 2027 con T-Mobile en Estados Unidos. La inversión es una respuesta a la inversión china en 6G y busca ayudar a Estados Unidos a recuperar el control de la tecnología de telecomunicaciones. La consultora McKinsey estima que la inversión en infraestructura de centros de datos superará los 1,7 billones de dólares para 2030.