Japón está desarrollando un tren de levitación magnética llamado Chūō Shinkansen, que alcanzará velocidades de 505 km/h, permitiendo recorrer 370 kilómetros en 40 minutos. El tren utiliza un sistema de levitación electrodinámica que elimina el contacto físico con los rieles, reduciendo la fricción y el desgaste mecánico. La primera fase del proyecto conectará Tokio con Nagoya en 40 minutos, y la segunda etapa ampliará la línea hasta Osaka, reduciendo el trayecto total a 1 hora y 7 minutos. El proyecto requiere una inversión de más de 70 mil millones de euros y se espera que esté operativo en 2034. El Chūō Shinkansen será el medio de transporte terrestre más rápido del mundo, duplicando la velocidad promedio de los trenes actuales. El tren ofrece ventajas como la reducción de la resistencia a la rodadura, la eliminación del riesgo de descarrilamiento y la minimización del mantenimiento. El proyecto japonés podría marcar el punto de partida de una nueva era en la movilidad mundial, con países como China, Corea del Sur y Alemania explorando desarrollos similares.