Los televisores Samsung de última generación cuentan con una inteligencia artificial (IA) que mejora la calidad del streaming sin intervención del usuario. La IA del procesador de imagen trabaja en tiempo real para analizar cada escena y aplicar varias capas de procesamiento, como resolución guiada por redes neuronales, de-blocking y de-banding, detección de bordes y contornos, gestión temporal y nitidez perceptual. Esto permite recuperar microdetalles en pelo, tejido o vegetación, suavizar bloques y bandas de color, y refuerzar líneas finas. La IA también ayuda a reducir el ancho de banda necesario para el streaming, lo que puede mejorar la experiencia de visualización en redes domésticas con conexión limitada. Para aprovechar al máximo esta tecnología, se recomienda activar el modo de imagen que prioriza el procesamiento de IA, utilizar conexión por cable o WiFi de 5 GHz, y ajustar el suavizado de movimiento a un nivel bajo. La IA en los televisores Samsung es capaz de mejorar la calidad del streaming incluso en condiciones de baja conexión, lo que la convierte en una herramienta valiosa para los usuarios que desean disfrutar de una experiencia de visualización de alta calidad.