Un equipo de científicos de Illinois ha diseñado un sistema que permite ensamblar cúbits como bloques intercambiables, inspirado en los clónicos de los noventa. El proyecto, liderado por Michael Mollenhauer y Wolfgang Pfaff, propone módulos cuánticos que contienen sus propios cúbits superconductores y se conectan entre sí mediante cables desmontables. La idea permite ensamblaje tipo Lego, reconfiguración y expansión sin depender de la perfección de cada componente. El equipo demostró puertas SWAP entre módulos con apenas un 1 % de pérdida en menos de 100 nanosegundos, suficiente para mantener la corrección de errores. La modularidad ofrece un camino distinto para probar y optimizar cada bloque por separado, para luego integrarlo. Los experimentos ya lograron fidelidades de entrelazamiento del 97,4 %, comparables a las de sistemas de un solo chip. El enfoque modular permite diagnosticar fallos, sustituir piezas y construir procesadores a medida. Sin embargo, aún persiste un problema: los tiempos de coherencia de los cúbits son algo menores que en sistemas sin cables desmontables.