Un equipo de científicos en China ha desarrollado una cinta de ADN capaz de almacenar petabytes de información de forma compacta, eficiente y sostenible. La cinta se organiza como una biblioteca en miniatura, donde millones de fragmentos actúan como carpetas digitales. Una cinta de ADN de 100 metros podría almacenar hasta 36 petabytes, lo que equivale a más de tres mil millones de canciones en formato MP3. La tecnología utiliza las cuatro bases del ADN: adenina (A), guanina (G), citosina (C) y timina (T) para codificar la información. El sistema es compacto, permite acceder a archivos específicos de forma rápida y es inmune a la humedad, a los imanes y al deterioro por uso. La industria ya está visualizando aplicaciones prácticas, como un archivo nacional que preserve toda su historia digital en una habitación del tamaño de un armario. Empresas como Microsoft, Illumina y GenScript llevan años explorando las posibilidades del almacenamiento biológico.