La ropa termorreguladora utiliza materiales de cambio de fase (PCM) que absorben, almacenan y liberan energía térmica según la temperatura corporal. Estos materiales se funden y absorben el exceso de calor cuando hace calor, y se solidifican y liberan el calor acumulado cuando baja la temperatura. La lana merino y las mezclas de poliéster técnico son ejemplos de materiales que regulan la temperatura de forma natural. La tecnología termorreguladora se utiliza en diversas prendas, como capas base térmicas, medias y guantes, camperas y abrigos técnicos, y ropa deportiva. El futuro de la moda será más técnico, más consciente y más humano, con el desarrollo de nanomateriales y fibras reactivas que permitirán crear ropa que se autoregule en tiempo real. Los investigadores también exploran alternativas sostenibles, reemplazando polímeros derivados del petróleo por fibras recicladas o biodegradables.