La ciberseguridad enfrenta un nuevo reto con la aparición de malware que incorpora inteligencia artificial, lo que permite a los atacantes adaptarse en tiempo real y generar código malicioso al vuelo. Google Threat Intelligence Group ha identificado familias de malware como PROMPTFLUX y PROMPTSTEAL, que utilizan modelos de lenguaje de gran escala para ocultar su código y esquivar sistemas de detección. Los ciberdelincuentes están adoptando técnicas de ingeniería social para manipular a los modelos generativos y obtener información sensible. Un mercado negro de herramientas de IA dirigidas a actividades maliciosas está en consolidación, lo que permite a individuos con poca formación técnica acceder a herramientas sofisticadas. Actores respaldados por gobiernos como China, Corea del Norte, Irán y Rusia están utilizando IA para reforzar sus ataques. Google está desarrollando una IA responsable y segura, y ha reforzado las protecciones de Gemini. Se espera que la IA sea tanto una amenaza como una aliada en la ciberseguridad en 2026, con el uso de inteligencia artificial por parte de los atacantes convirtiéndose en una práctica común.