Una empresa llamada Matter Neuroscience ha diseñado una funda de acero inoxidable que pesa 2,7 kilogramos para limitar el tiempo de uso del teléfono móvil. La funda se ajusta con tornillos alrededor del dispositivo y es difícil de manipular. El objetivo es que el cansancio físico que provoca sostenerla o llevarla en un bolso o mochila sea suficiente para romper con la adicción. La funda no entra en el bolsillo y resulta incómoda al sostenerla durante mucho tiempo. La empresa ofrece el producto en dos versiones: acero inoxidable por alrededor de 210 dólares y una versión de latón más pesada por 500 dólares. La compañía espera alcanzar una meta de financiamiento de 75.000 dólares y ha recaudado cerca de 17.000 dólares hasta el momento. La propuesta combina ironía, diseño y neurociencia aplicada a los hábitos digitales. La funda se inspiró en el teléfono Black Diamond de los años ochenta.