Intel ha anunciado su GPU Crescent Island con arquitectura Xe3P y 160 GB de memoria LPDDR5X, diseñada para centros de datos y cargas de trabajo de inferencia de IA. La empresa ha priorizado la capacidad de memoria a cambio de reducir el coste y el ancho de banda. La GPU estará disponible a mediados de 2026 y es compatible con un gran número de tipos de datos. Intel ha colaborado con comunidades como el OCP para permitir que la inferencia de IA se utilice correctamente. La GPU no está destinada a ser la más potente, pero se ha enfocado en la eficiencia energética y el coste. La memoria LPDDR5X tiene un ancho de banda de 682 GB/s, lo que la hace competitiva con la gama media de NVIDIA en gaming. Intel ha mencionado que la GPU está diseñada para satisfacer las demandas de clientes en cargas de trabajo de inferencia de IA y no es una gráfica para gaming.