Los hologramas táctiles permiten interactuar con objetos virtuales en el aire, sin necesidad de guantes o dispositivos especiales. La Universidad de Tokio y la Universidad de Bristol han desarrollado prototipos que utilizan ultrasonidos enfocados para crear la sensación de tacto. Estos ultrasonidos generan ondas de presión que convergen en un punto concreto, permitiendo sentir la forma y textura de un objeto virtual. La Universidad Pública de Navarra ha desarrollado FlexiVol, un sistema que proyecta objetos flotantes sin gafas ni pantallas volumétricas. Los hologramas táctiles tienen un potencial brutal para cambiar cómo interactuamos con la tecnología, y podrían tener aplicaciones en la educación, la medicina y el entretenimiento. Los investigadores están trabajando para mejorar la precisión y la sensación de tacto, y pronto podríamos ver hologramas táctiles en nuestra vida diaria.