El autor del artículo recibía más de 400 notificaciones diarias en su iPhone, lo que le hacía sentir que el móvil lo controlaba a él. Decidió tomar el control y desactivar las notificaciones no esenciales, como las de aplicaciones de comida rápida o compras. Activó el modo No Molestar y personalizó las notificaciones para que solo recibiera llamadas y mensajes importantes. Después de dos años, afirma que su día a día es más tranquilo y ha recuperado el control de su atención. También ha ahorrado dinero al no caer en la trampa de comprar productos de oferta o ir a restaurantes sin haberlo planeado. El autor recomienda desactivar las notificaciones no esenciales y utilizar el modo No Molestar para tener un mejor control sobre la tecnología.