La guerra en Ucrania ha experimentado un salto tecnológico significativo con el uso de drones autónomos y enjambres de drones coordinados por inteligencia artificial. Estados Unidos enviará 33.000 kits de ataque actualizables a Ucrania, lo que sugiere que los ejércitos están asumiendo que el volumen inteligente de drones puede inclinar la balanza en el campo de batalla. Los drones pueden compartir información, repartirse roles y eludir defensas con rutas y tiempos de ataque coordinados. La empresa Auterion ha presentado su sistema operativo Nemyx, que permite sumar drones al enjambre con una simple actualización. La empresa ucraniana Swarmer asegura haber intervenido en 82.000 operaciones con software que permite a un grupo aproximarse a posiciones rusas y elegir de forma autónoma el momento de atacar. Rusia ha anunciado un avance que podría transformar la guerra con drones, gracias al sistema Orbita, que permite a los operadores controlar drones desde cientos de kilómetros de distancia.