La industria del anime en Japón se encuentra en alerta debido a la inteligencia artificial generativa. Estudios como Toei Animation y Studio Ghibli, así como editoriales como Shueisha, Kodansha, Kadokawa y Shogakugan, han lanzado comunicados pidiendo acciones más estrictas contra OpenAI por vulnerar claramente su copyright con su modelo Sora 2. Este modelo ha generado animaciones que se parecen sospechosamente a obras como 'Blue Exorcist'. La coalición de editoriales, agencias y estudios de anime avisa que tomarán medidas estrictas y apropiadas contra cualquier tipo de violación del copyright, y piden que se tomen medidas a nivel nacional con el gobierno estableciendo nuevas leyes para proteger sus creaciones. La editorial Shueisha defiende que no son anti IA, pero que los avances no deberían conseguirse pisoteando la dignidad de los artistas. Incluso Square Enix y la Asociación de Animadores Japoneses han denunciado el mal uso de su propiedad intelectual.