Jason Allen ganó un concurso de arte en Colorado en 2022 con una imagen creada con Midjourney, una herramienta de inteligencia artificial. Sin embargo, cuando intentó registrar la imagen, la oficina de derechos de autor estadounidense se lo negó debido a que contenía 'más de una cantidad mínima de contenido generado por inteligencia artificial'. Allen ha iniciado una batalla legal para defender su derecho a ser reconocido como artista y registrar la imagen. Su argumento es que la creación del prompt es un proceso artístico en sí mismo y que debería ser considerado un artista. La controversia ha generado un debate en la comunidad artística y tecnológica sobre si las imágenes generadas con IA deberían ser consideradas arte. La fotografía, que también fue rechazada en su momento, ahora es considerada arte y llena galerías y museos. La clave es la intención que hay detrás de la creación de la imagen, no solo el medio utilizado. La IA se ha entrenado con infinidad de obras de arte sin permiso, lo que ha generado problemas para los artistas. Allen presentó una solicitud en el juzgado en agosto para defender su derecho a ser reconocido como artista.