China ha presentado el Feilong-300D, un dron de ataque y reconocimiento diseñado para ofrecer capacidades avanzadas a un precio bajo, estimado en 10.000 dólares por unidad. Este dron combina capacidades de reconocimiento y ataque, y puede realizar misiones de vigilancia y control fronterizo. Fue desarrollado por Norinco, una empresa estatal china del sector de defensa, y tiene un diseño aerodinámico que optimiza el rendimiento y la autonomía. En una prueba simulada, el dron logró recorrer 1.000 kilómetros y alcanzar con precisión un objetivo simulado. El Feilong-300D es parte de una estrategia más amplia de China para modernizar sus fuerzas armadas, y se perfila como un multiplicador de fuerza que permite a los ejércitos hacer más con menos. Países como Pakistán ya han mostrado interés en adquirir esta tecnología, y el despliegue de este tipo de drones ha acelerado los planes de Taiwán para desarrollar su propio arsenal de drones suicidas.