Estados Unidos está ofreciendo millones de dólares a empresas cuánticas como IonQ, Rigetti Computing y D-Wave Quantum a cambio de una participación en su capital. El Departamento de Comercio lidera las conversaciones, que incluyen fórmulas como participaciones accionarias, licencias de propiedad intelectual, regalías o esquemas de reparto de ingresos. La iniciativa busca asegurar un asiento en la mesa de una tecnología que puede reconfigurar la economía y el poder global. El gobierno ha transformado 9.000 millones de dólares en ayudas a Intel en una participación del 9,9% y ha obtenido derechos especiales en U.S. Steel. La computación cuántica puede resolver cálculos que llevarían eones a los sistemas actuales, con aplicaciones potenciales en campos como el diseño de fármacos y materiales avanzados. El sector farmacéutico ilustra bien el potencial práctico de esta tecnología, que puede transformar el desarrollo de medicamentos. El Departamento de Comercio ha reorganizado la oficina responsable de la vertiente científica del programa CHIPS y ha recuperado varios miles de millones de dólares para invertir en empresas cuánticas. Las operaciones partirían de un mínimo de 10 millones de dólares por compañía en esta fase inicial.