Las autoridades estadounidenses han incorporado rastreadores escondidos en envíos seleccionados de chips de inteligencia artificial para detectar desvíos ilegales hacia China. Esto se debe a la creciente tensión tecnológica entre EE.UU. y China, con Washington endureciendo sus mecanismos para preservar su ventaja estratégica en semiconductores. Dos ciudadanos chinos fueron detenidos por enviar GPUs NVIDIA de EE.UU. a China para su uso en IA, y se enfrentan a penas de hasta 20 años de prisión. Los rastreadores se han encontrado en envíos de servidores fabricados por Dell y Super Micro, y están camuflados en el embalaje exterior o dentro del hardware del servidor. El uso de rastreadores es una técnica de investigación con décadas de trayectoria en el control de exportaciones, y se desconoce desde cuándo exactamente se han empleado en envíos de chips. Las compañías involucradas, como NVIDIA y AMD, no han comentado sobre el uso de rastreadores. Paralelamente, se están promoviendo iniciativas como el 'Chip Security Act' para obligar a que chips sensibles incluyan mecanismos de localización y reporten desviaciones a las autoridades correspondientes.