El Gobierno español ha anunciado la creación de la Comunidad de IA de Código Abierto, una plataforma que aspira a convertirse en el punto de encuentro del ecosistema español de IA. La iniciativa se apoya en ALIA y promete democratizar el acceso a la IA mediante modelos abiertos, datasets y herramientas de integración. Sin embargo, la partida ya está jugada, con Hugging Face centralizando el desarrollo de modelos abiertos a nivel global y GitHub alojando los repositorios más importantes. La retórica oficial habla de soberanía tecnológica, pero España no es China, y la IA de código abierto es global y colaborativa. La comunidad debe competir contra modelos que ya tienen tracción, documentación completa y comunidades activas de millones de desarrolladores. La nota de prensa enumera tres objetivos: impulsar soluciones prácticas, canalizar el liderazgo español y crear un grupo de talento. Pero falta recursos concretos, como compromisos presupuestarios específicos, infraestructura operativa y casos de uso que demuestren ventajas sobre lo que ya existe.