En China, el servicio Daijia ofrece una solución para personas que han bebido alcohol y no pueden conducir. A través de una aplicación, los usuarios pueden encontrar un conductor que les lleve a casa en su propio coche. El conductor utiliza un patinete eléctrico plegable para regresar a su siguiente misión. Este servicio ha sido un éxito durante una década y ha reducido la cantidad de accidentes de tráfico relacionados con la conducción en estado de ebriedad. La cultura china impone un consumo de alcohol ritualizado en el mundo empresarial, lo que puede generar situaciones peligrosas. Sin embargo, desde el 1 de mayo de 2011, China penaliza la conducción en estado de ebriedad con sanciones severas, incluyendo la suspensión de la licencia, multas y penas de prisión. El director de la Oficina de Gestión del Tráfico del Ministerio de Seguridad Pública, Li Jiangping, ha valorado positivamente el impacto de Daijia en la seguridad vial.