En 1995, la empresa Syncronys Softcorp lanzó el programa SoftRAM 95, que prometía duplicar la cantidad de memoria RAM de un PC. A pesar de vender 600.000 copias a 80 dólares cada una, el programa no cumplió con sus promesas. La prensa y los ingenieros de Microsoft descubrieron que el programa no hacía lo que prometía, y que solo mostraba una pantalla animada para dar la impresión de que estaba trabajando. La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos investigó y prohibió la venta del programa. La empresa se declaró en quiebra en 1998, debiendo 4,5 millones de dólares. El programa fue considerado uno de los peores productos tecnológicos de todos los tiempos. Aunque la idea de mejorar el rendimiento de un PC mediante la compresión de memoria no era mala, la tecnología de la época no permitió que se llevara a cabo de manera efectiva. En la actualidad, soluciones como ReadyBoost de Windows Vista y la ampliación de memoria en móviles ofrecen resultados similares, pero de manera diferente.