El 28 de agosto de 1991, la NASA envió el primer email desde el espacio utilizando un Macintosh Portable, un ordenador portátil de Apple que pesaba 7,2 kilos y tenía un precio de 6.500 dólares en 1989. La misión STS-43 del transbordador Atlantis utilizó este ordenador para enviar un email a través del servicio AppleLink, una red privada de Apple que conectaba con sus distribuidores y partners. El Macintosh Portable apenas necesitó modificaciones para funcionar en el vacío espacial y ejecutaba software de navegación que mostraba la posición del transbordador en tiempo real. La tripulación del Atlantis también utilizó relojes Seiko WristMac que transferían datos al Mac a través del puerto serie. Este evento demostró que un Mac podía funcionar en el espacio y marcó un hito en la historia de las comunicaciones.