Daniel De Laney, un desarrollador de software, argumenta que el software libre asusta a la gente normal debido a su complejidad. Cita el ejemplo de HandBrake, un programa gratuito de código abierto para convertir vídeos, cuya interfaz es intimidante para los usuarios no avanzados. De Laney propone una solución práctica, creando una app llamada Magicbrake, que utiliza Handbrake por debajo pero oculta sus opciones avanzadas. Según él, el 80% de los usuarios solo necesita el 20% de las funciones, y si el software libre escondiera el resto, sería más accesible y exitoso. De Laney anima a otros programadores a crear proyectos similares, destacando que el mundo está lleno de software libre genial que la gente normal no usa debido a su complejidad.