El rediseño del iPhone 17 Pro ha generado una tendencia de tunear modelos anteriores para que parezcan el nuevo. Esto se logra mediante carcasas o vinilos que imitan el diseño del iPhone 17 Pro. Sin embargo, esta práctica puede generar problemas funcionales, como la pérdida de funciones básicas como el flash o el sensor LiDAR, y también puede causar problemas de temperatura. Los kits para tunear se venden en tiendas online y pueden costar más de 1.300 euros. La tendencia se debe a la necesidad de mostrar un modelo más reciente en redes sociales, lo que se ha convertido en un símbolo de estatus. Apple cambia el diseño de sus iPhone de forma notable cada cierto tiempo, lo que hace que los modelos anteriores parezcan obsoletos. La práctica de tunear puede ser divertida, pero también puede ser perjudicial para el teléfono. En lugar de tunear, se pueden comprar carcasas de mayor calidad que no afecten el funcionamiento del teléfono.