En San Jerónimo Sud, un pueblo argentino de 3.000 habitantes, la tranquilidad se quebró cuando más de 80 mujeres fueron víctimas de deepfakes pornográficos creados con inteligencia artificial. La historia comenzó en septiembre de 2023 cuando Eli descubrió que su rostro había sido insertado en una imagen de una mujer desnuda y difundido en un grupo de Telegram. El responsable resultó ser un vecino de toda la vida, pero debido a la falta de tipificación de este delito en Argentina, el acusado siguió libre. Las víctimas sufrieron depresiones, ataques de pánico, rupturas familiares y laborales. Organizaciones como Ley Olimpia y GENTIC impulsan reformas legales para incluir estas prácticas en el Código Penal. La historia de San Jerónimo Sud revela una grieta peligrosa en la era digital, donde la tecnología avanza más rápido que la ley y la educación social.