SpaceX ha realizado una compra estratégica valorada en 17.000 millones de dólares para adquirir el espectro de la banda S de EchoStar y sus licencias de servicio global. Esta operación permite a Starlink multiplicar por 100 su capacidad gracias a los protocolos 5G. El cohete Starship, el más grande del mundo, podrá lanzar tandas de satélites más avanzados y aumentar la capacidad de la red global en decenas de terabits por segundo. La red de Starlink ya cuenta con más de 8.300 satélites y se está desarrollando un 'mini-láser' de 25 Gbps para conectar estaciones y satélites de terceros directamente a su infraestructura. El objetivo es borrar las zonas muertas de cobertura en la Tierra y convertirse en la columna vertebral de un internet que se extienda más allá del planeta. El décimo vuelo de Starship marcó un punto de inflexión, alcanzando el espacio y desplegando con éxito una carga de prueba. Los Starlink V3 están diseñados para ir más allá de la cantidad, apuestan por la calidad y incorporan propulsores de argón de efecto Hall para maniobras orbitales más eficientes.