Mustafa Suleyman, jefe de la división de IA de Microsoft, considera que la búsqueda de una IA consciente es una pérdida de tiempo. Cree que la IA puede alcanzar la superinteligencia, pero no la consciencia emocional humana. Suleyman argumenta que la experiencia emocional de la IA es solo una simulación y no una experiencia real. El año pasado, hubo incidentes de alto perfil de obsesiones con la IA que llevaron a situaciones fatales. Suleyman advierte en contra de la "IA que parece consciente" y aboga por desarrollar una IA que se presente como IA y no como una persona digital. El científico belga Axel Cleeremans coincide en que la consciencia es un fenómeno complejo que no se puede replicar en una computadora. Suleyman también se expresó sobre el desarrollo de una "superinteligencia humanista" en lugar de una IA que sea una deidad.