Elon Musk ha presentado a Optimus, su robot humanoide, como el futuro de Tesla, con una posible generación de ingresos de más de 10 billones de dólares. Sin embargo, expertos como Rodney Brooks, cofundador de iRobot, cuestionan la viabilidad de este escenario. Brooks considera que la idea de construir máquinas con forma humana es un error costoso, ya que la destreza táctil y la sensación de tacto son barreras infranqueables. En lugar de eso, predice que los robots humanoides terminarán adoptando ruedas en lugar de piernas. La producción de Optimus se ha retrasado debido a problemas técnicos, y otras empresas como Figure y Unitree están avanzando con propuestas distintas. El mercado de los robots humanoides está en plena efervescencia, pero la falta de consenso sobre el camino correcto es evidente. Musk espera que Tesla alcance un valor de mercado de 25 billones, pero Brooks advierte que una gran cantidad de dinero podría terminar diluyéndose en intentos fallidos.