El Departamento de Comercio de Estados Unidos ha emitido una propuesta formal para prohibir los routers de TP-Link en el país. La medida se debe a las crecientes preocupaciones sobre la seguridad de las infraestructuras de red fabricadas por empresas con vínculos con China. TP-Link es una empresa china que lidera el mercado global de productos Wi-Fi con una cuota de mercado del 42,9% en 2015. La empresa tiene más del 60% del mercado estadounidense de routers domésticos. La propuesta formal establece dos plazos de 30 días para que TP-Link presente sus alegaciones. Si se aprueba la prohibición, tendría un impacto significativo en la empresa y en los millones de usuarios y distribuidores que dependen de sus productos. TP-Link ha respondido asegurando que no mantiene relación alguna con el gobierno chino y que su filial estadounidense opera bajo las leyes y estándares de seguridad locales.