Bjarne Stroustrup, creador del lenguaje C++, comenzó su carrera en programación por error después de decidir no estudiar Historia. Stroustrup estudió matemáticas y se inscribió en una asignatura llamada 'matemáticas con datalogi', que resultó ser informática. Aconseja a los jóvenes programadores no especializarse demasiado y ser flexibles, ya que la tecnología evoluciona rápidamente. También destaca la importancia de tener una formación amplia, tanto dentro como fuera del campo de la programación. Stroustrup ha trabajado con compiladores, múltiples lenguajes, arquitectura de máquinas y sistemas operativos, y considera que esta amplia formación ha sido útil. Además, enfatiza la necesidad de comunicarse con los usuarios y aprender de ellos. Stroustrup también advierte sobre la importancia de tener una vida equilibrada y no quemarse en el proceso. Su carrera ha sido larga y exitosa, y ha disfrutado de una gran productividad.