Brian Kernighan, creador del 'Hola, mundo' y gurú de C, ha probado a programar en Rust y afirma que lo que en C le habría tomado cinco minutos, en Rust se convirtió en días de trabajo. Critica la complejidad innecesaria, el rendimiento decepcionante y la evolución inestable de Rust. Reconoce que C sigue siendo una herramienta madura y que Rust aún necesita consolidarse. También comenta sobre la evolución de Unix y cómo vive oculto en dispositivos modernos. Se muestra crítico con la industria del software actual, señalando el exceso de complejidad y la falta de estabilidad. Ofrece consejos a jóvenes programadores, destacando la importancia de dedicarse a lo que resulte intrigante y divertido. Tiene 83 años y sigue impartiendo clases en Princeton.