El chip M5 ha logrado convertirse en el procesador más rápido del mundo en rendimiento mononúcleo según Geekbench 6, con 4.263 puntos. Esto supone un avance significativo en comparación con el M1 Ultra, que hace tres años costaba más de 4.000 euros en un Mac Studio. El M5, con 10 núcleos, se acerca peligrosamente al rendimiento del M1 Ultra, que tiene 20 núcleos. Esto plantea la pregunta de si vale la pena pagar más por un modelo superior cuando el modelo base ya ofrece un rendimiento tan alto. Los benchmarks del M5 en el MacBook Pro de 14 pulgadas han mostrado resultados brutales, superando a todos los procesadores que han pasado por la base de datos de Geekbench 6. El M5 alcanza 17.862 puntos en multinúcleo, lo que supone una diferencia del 3% con el M1 Ultra. Esto significa que el M5, con la mitad de núcleos, iguala al doble de núcleos del M1 Ultra. El precio del MacBook Pro con M5 es de 1.599 dólares, y pronto estará disponible en un Mac mini de 699 dólares. La pregunta es si los usuarios necesitarán realmente un M5 Pro o M5 Max cuando lleguen en 2026, considerando que el modelo base ya ofrece un rendimiento tan alto.