Estados Unidos ha enviado un mensaje sobre el futuro del F-35, que será más poderoso que nunca gracias a la incorporación de capacidades avanzadas de control de enjambres de drones mediante inteligencia artificial. Lockheed Martin ha invertido 100 millones de dólares en programas como el Proyecto Carrera para transformar al caza en un centro de mando aéreo capaz de dirigir vehículos no tripulados. El objetivo es mantener la supremacía aérea estadounidense frente a amenazas cada vez más complejas. El F-35 podrá controlar directamente un dron, lo que abre la puerta a operaciones en las que el avión pueda ver y atacar objetivos a través de plataformas intermediarias sin poner al piloto en riesgo directo. Se espera la entrega de hasta 190 unidades en 2025. La división Skunk Works de Lockheed plantea un concepto de dominancia aérea integrada en el que el F-35 se beneficiará de tecnologías de sexta generación. El dron Vectis, presentado por Skunk Works, es un sistema de combate aéreo no tripulado de gran tamaño concebido bajo la filosofía Agile Drone Framework. Su primer prototipo volará en un plazo de dos años.