La aerolínea australiana Qantas está a punto de lanzar el vuelo comercial más largo del mundo, sin escalas, que conectará Sidney con Londres y Nueva York. El vuelo tendrá una duración aproximada de 22 horas y permitirá a los pasajeros contemplar hasta dos amaneceres durante el trayecto. Qantas ha invertido 1.200 millones de euros en el proyecto y ha adquirido 12 aviones Airbus A350-1000. El proyecto inicial fue presentado en 2017, pero se detuvo debido a la pandemia del Coronavirus. Ahora, Qantas prevé que la línea pueda proyectarse a finales de 2026 y entrar en servicio durante los primeros meses de 2027. La aerolínea espera un impacto económico claro, con un incremento anual de 261 millones de libras cuando los vuelos estén operando a pleno rendimiento. Los Airbus A350-1000 elegidos montan los motores Rolls-Royce Trent XWB y ofrecen una autonomía y eficiencia idóneas para este tipo de vuelos. La clase turista cuenta con 140 asientos más anchos de lo habitual, la económica premium tiene 40 asientos de mayor calidad, la clase ejecutiva presume de 52 suites con acceso al pasillo y la primera clase tiene seis suites privadas con pantallas táctiles de 32 pulgadas.