La ciudad de Helsinki ha implementado un proyecto piloto que combina inteligencia artificial con datos satelitales para supervisar parques y áreas verdes. El proyecto se centró en controlar el crecimiento del césped, localizar especies invasoras y planificar la fertilización. Gracias a la combinación de imágenes satelitales y algoritmos, fue posible estimar la longitud del césped con gran precisión, evitando cortes innecesarios y reduciendo el número de visitas de inspección. El sistema también permitió identificar grandes concentraciones de altramuces, una planta invasora que altera los ecosistemas locales. La Universidad de Ciencias Aplicadas de Metropolia validó los resultados, asegurando que los datos coincidieran con la realidad. El proyecto demuestra que la inteligencia artificial puede ser una herramienta práctica para mejorar la vida urbana, optimizando recursos, reduciendo emisiones y protegiendo la biodiversidad. La directora del proyecto, Mirka Råberg, afirma que pronto veremos informes más detallados y frecuentes sobre el estado de las áreas verdes, basados en tecnologías similares.