La computación efímera es una forma de usar servidores y recursos en la nube que se crean solo para cumplir una tarea y se eliminan inmediatamente después. Esto busca minimizar la huella digital, maximizar la seguridad y garantizar la privacidad de la información. Los servidores efímeros se crean bajo demanda y desaparecen automáticamente, sin dejar rastros. La información procesada se elimina de forma programada, evitando almacenamiento innecesario y reduciendo riesgos de filtración. La infraestructura inmutable y la automatización total reducen la intervención humana y los errores. La computación efímera ofrece beneficios tangibles en seguridad y privacidad, entornos confiables y verificación sin revelar. Se utiliza en desarrollo de software, procesamiento de datos sensibles y sector financiero y salud. La eficiencia energética es otro punto fuerte, ya que se evita el consumo de energía innecesario y se reduce la huella de carbono. Estudios recientes indican que un uso eficiente de la nube puede reducir las emisiones entre un 35% y un 45% comparado con infraestructuras tradicionales.