Los chips reversibles son una innovación que promete revolucionar la computación. El principio de Landauer, descubierto en 1961, establece que borrar un bit de información en un ordenador tiene un coste energético y produce calor. La computación reversible, en lugar de borrar información, mantiene un registro de todo lo que hace, lo que permite reciclar la energía. Vaire Computing, fundada por Michael Frank, Hannah Earley y Rodolfo Rosini, está trabajando en esta tecnología. La startup espera lanzar un prototipo de chip en 2025 y un procesador súpereficiente en 2027. La versión avanzada del chip podría ser 4.000 veces más eficiente que los actuales. La aplicación más prometedora de la computación reversible es la inteligencia artificial, que consume cantidades astronómicas de energía. Los centros de datos que entrenan modelos como ChatGPT o DALL-E consumen tanta electricidad como ciudades enteras. La computación reversible podría ser la solución a esta crisis energética digital.