La startup australiana Diraq, en colaboración con el centro europeo imec, ha demostrado que los chips cuánticos de silicio pueden producirse en masa con una fidelidad superior al 99%. Esto es un paso clave hacia la computación cuántica escalable. Los qubits, la unidad básica de información en computación cuántica, pueden representar tanto 0 como 1 al mismo tiempo gracias al principio de superposición. La fidelidad es crucial en computación cuántica, ya que una pequeña imperfección puede afectar significativamente los resultados. Diraq ha logrado demostrar una fidelidad del 99% en operaciones entre dos qubits, lo que es comparable a que dos bailarines hagan una coreografía perfecta sin ensayar. La colaboración con imec ha sido clave para trasladar el diseño de qubits desde el laboratorio hasta la fábrica, utilizando tecnología CMOS. El objetivo a largo plazo es construir ordenadores cuánticos que superen el rendimiento de los ordenadores clásicos. La validación publicada en la revista Nature el 24 de septiembre de 2025 confirma que los qubits de espín en silicio pueden fabricarse a gran escala sin sacrificar calidad. El profesor Andrew Dzurak lidera Diraq, que ha demostrado anteriormente fidelidades del 99.9% en operaciones con qubits individuales.