China ha comenzado a instalar la turbina hidroeléctrica más grande de su tipo en el Tíbet, con una potencia de 500 MW. La turbina, diseñada por Harbin Electric Machinery, tiene 6,23 m de diámetro exterior y pesa 80 toneladas. El montaje es un proceso complejo que requiere precisión milimétrica y el uso de grúas gigantescas. La instalación es parte del proyecto Datang Zala, que busca reforzar la oferta de energía renovable en la región. La construcción de la central hidroeléctrica es un desafío técnico debido a la altitud y el terreno montañoso. Se espera que la central comience a funcionar en 2028 y tenga una capacidad de generación anual de 1,42 billones de kWh. La empresa Datang Xizang Energy Development es la responsable del proyecto, que forma parte de la estrategia energética del país para reducir la dependencia del carbón y aumentar la generación de energía renovable.